Derecho de consumo

Equilibrar una relación en la que el consumidor no negoció las reglas.

Revisamos contratos, información comercial y reclamaciones previas para identificar incumplimientos, falta de transparencia o cláusulas abusivas.

Derecho de consumo

Contratar no significa renunciar a sus derechos

Las condiciones predispuestas deben ser claras, accesibles y comprensibles. Una cláusula no negociada puede ser abusiva si, contra la buena fe, provoca un desequilibrio importante en perjuicio del consumidor.

Antes de reclamar estudiamos qué se ofreció, qué se contrató, cómo se ejecutó y qué solución permite la normativa: cumplimiento, reparación, sustitución, reducción del precio, resolución, devolución de cantidades o indemnización, según el supuesto.

Ámbitos de actuación

Protección frente a abusos e incumplimientos

Contratos y cláusulas abusivas

Análisis de condiciones generales, falta de transparencia, penalizaciones desproporcionadas y limitaciones indebidas de derechos.

Servicios bancarios y financiación

Revisión de productos, costes, garantías y prácticas que puedan haber generado un desequilibrio contractual.

Compras, servicios y garantías

Falta de conformidad, productos defectuosos, servicios no prestados, desistimiento y reclamaciones frente a profesionales.

Preparar la reclamación

El contrato completo y la cronología importan

La publicidad y las comunicaciones previas también pueden formar parte de lo contratado y resultar relevantes.

  • Contrato, anexos y condiciones generales
  • Publicidad, oferta o información precontractual
  • Facturas, recibos y justificantes de pago
  • Correos, incidencias y reclamaciones anteriores
  • Respuesta de la empresa o del servicio de atención al cliente

De la revisión contractual a una solución útil

Analizar

Comparamos la oferta, el contrato, su ejecución y la normativa aplicable.

Reclamar

Formulamos una petición concreta, cuantificada y respaldada documentalmente.

Resolver

Valoramos negociación, vías extrajudiciales o procedimiento judicial según coste, plazo y resultado perseguido.

Marco jurídico

Transparencia, buena fe y equilibrio contractual

Las condiciones que el consumidor no negocia individualmente deben ser claras, comprensibles y accesibles. Una cláusula puede ser abusiva cuando, contra las exigencias de la buena fe, provoca un desequilibrio importante en perjuicio del consumidor.

Las cláusulas abusivas son nulas y se tienen por no puestas; el contrato puede continuar si jurídicamente puede subsistir sin ellas.

Ante una falta de conformidad pueden corresponder medidas como reparación o sustitución y, en los supuestos previstos, reducción del precio o resolución del contrato.

Conviene reclamar primero por escrito a la empresa y conservar la respuesta. Según el caso, después puede valorarse una vía extrajudicial de consumo o la reclamación judicial.

Revisión del contrato

Si algo no se cumplió como se ofreció, conviene revisarlo.

Envíenos una descripción inicial sin documentación sensible y le indicaremos qué información necesitamos para valorar la reclamación.

Explicar la situación