Derecho de daños

Reparar el daño exige comprender todo lo que ha cambiado.

Analizamos el origen del perjuicio, su alcance personal y económico y las pruebas necesarias para formular una reclamación rigurosa.

Derecho de daños

Una reclamación no empieza por una cifra

Empieza por reconstruir lo ocurrido y acreditar la relación entre la conducta, el accidente o la negligencia y sus consecuencias. El daño puede afectar a la salud, al trabajo, a la autonomía personal y a la economía familiar.

Nuestro trabajo consiste en identificar cada concepto indemnizable, ordenar la documentación médica y económica y valorar la vía más adecuada, negociada o judicial, sin crear expectativas que no puedan sostenerse con pruebas.

Ámbitos de actuación

Daños personales y patrimoniales

Accidentes y lesiones

Accidentes de circulación, caídas y otros hechos lesivos, con atención a las lesiones temporales, secuelas, gastos y pérdida de ingresos.

Negligencias médicas

Estudio de la asistencia prestada, la información clínica y el consentimiento, con apoyo pericial cuando resulte necesario.

Responsabilidad civil

Daños derivados de acciones, omisiones o incumplimientos en ámbitos profesionales, contractuales y de la vida cotidiana.

Valoración del caso

La documentación determina la solidez de la reclamación

Conviene preservar desde el principio toda prueba que permita reconstruir los hechos y cuantificar sus consecuencias.

  • Informes médicos, pruebas diagnósticas y evolución clínica
  • Atestados, partes, fotografías y datos de testigos
  • Facturas, gastos y justificantes de pérdida de ingresos
  • Comunicaciones con aseguradoras y responsables
  • Informes periciales médicos o técnicos, cuando proceda

Cómo abordamos una reclamación

Reconstrucción

Ordenamos los hechos, revisamos plazos y detectamos qué prueba falta.

Valoración

Separamos daños personales, patrimoniales y consecuencias futuras acreditables.

Reclamación

Planteamos una estrategia proporcionada y negociamos antes de acudir a juicio cuando resulta conveniente.

Marco jurídico

Responsabilidad y reparación íntegra

La viabilidad de una reclamación depende de poder acreditar el hecho que produjo el daño, sus consecuencias y la relación entre ambos. La valoración no se limita al perjuicio físico: también puede comprender gastos, pérdida de ingresos y necesidades futuras cuando estén justificadas.

En los accidentes de circulación se valoran separadamente las lesiones temporales, las secuelas y, cuando corresponda, los perjuicios derivados del fallecimiento.

Los perjuicios personales y patrimoniales deben identificarse y justificarse de manera individualizada; una cifra global sin respaldo documental debilita la reclamación.

En asuntos sanitarios se revisan la historia clínica, la información facilitada, el consentimiento y la actuación asistencial; un resultado desfavorable no acredita por sí solo una negligencia.

Estudio inicial

Cuéntenos qué ocurrió y qué consecuencias persisten.

Revisaremos la información esencial para explicarle si existen vías de reclamación y qué documentación conviene reunir.

Consultar el caso